Hace unos meses por el verano David de Warm-Lap me dijo que tomara nota de un fin de semana. Ya meses después escribo este artículo sobre lo que debía tener como fecha fija, la 1ª Subida en Cuesta Altafulla 2009, evento que organizado por el Club de Slot Altafulla conjuntamente con el asesoramiento de Warm-Lap, vamos Asterix y Obelix, y la gran ayuda del Ayuntamiento de Altafulla se llevó a cabo los días 20-21 y 22 de noviembre.
Tarragona, tierra de buenas subidas en cuesta, nos obsequió el año pasado la magnífica subida al Montmell del Clubs Slot el Centre de Llorenç del Penedès y este año a sido Altafulla quien ha tomado el testigo. Dos subidas muy diferentes pero que hacían que te divirtieras y pasaras unas horas de lo más entretenido.
Muchas escalas,1/28, 1/32, 1/24 en varias categorías y en todo un recital de tandas y horarios que hacían que cualquiera que tuviera ganas de participar lo tuviera muy fácil, eso sí, si no resides allí la pereza como siempre es el principal obstáculo. Paso por tanto a explicar cómo fue la subida tanto a nivel de organización como de su espectacular y largo, muy largo trazado.
Una vez llegas al magnífico local cedido por el Ayuntamiento de Altafulla, nos encontramos allí majestuosa e imponente la tarima que da paso al trazado que nada más verlo produce una sensación de que como se puede hacer un circuito tan largo y enorme.
Entregas los coches, que una vez verificados pasan al parque cerrado y a esperar que todo esté a punto. Delante un proyector nos lleva las imágenes de las inscripciones a tamaño gigante, vamos que los tiempos se ven perfectamente.
Pequeño “brefing” a cargo de David que explica el funcionamiento, dos subidas de entreno seguidas y en carrera tres, las dos mejores se suman.
La subida presenta varios tipos de grip, zonas donde traccionar se vuelve complicado ya que pierdes el culo fijo, y zonas donde pasa todo lo contrario. De rectas pocas y cortas, enlazadas, largas, paellas, contracurvas y todo en medio de desniveles de todo tipo donde una duda te hace perder el control del coche y por encima de todo, la concentración, básica para realizar la subida en perfectas condiciones mentales porque estar más de un minuto dándole es harto complejo y memorizarla pues cuesta un poco. Para finalizar David, haciendo fama de su mote David el calvo cab, metió dos trampas que había de tener claras porque era muy, pero que muy fácil tragarte esos dos codos en medio de las pocas rectas que existían.
Salida desde el suelo con una derecha normal de entrada seguidas de curvas y contracurvas en suave subida poco compleja hasta una derecha peraltada que daba paso a un recta corta que nos llevaba a una bajada donde estaba la curva de único carril Ninco, donde lo más fácil era perder todo el coche en la salida debido a su precario grip, que contar jajajaja de que evidentemente no había valla que lo evitara.
Estrujada hacía arriba en buena pendiente y zasss, sorpresa, la recta en su salto estaba un poco ladeada y eso implicaba que sin cortar te ibas al otro carril, ¡ Prueba superada ¡, derecha enlazadas y curva en media pendiente a derechas. Esta curva si la cortabas hacía que tocaras el interior y te fueras fuera, sin cortarla implicaba tener que pasarla cruzado entera. Con los 1/24 era todo un reto.
Ya en la zona de la hierba verde el tema cambiaba, exprimir el coche en esa serie de curvas casi simétricas se convertía en un reto porque se podían ganar muchas décimas en esa zona, pero ojo el grip tampoco era para tirar cohetes pero mejoraba.
Dos eses super largas y una de ellas peraltada verticalmente al suelo, vamos con un ángulo bastante pronunciado adobado con algún cruce de vías y algún zig-zag nos dejaba a la entrada de una larga recta que, cruce en medio, hacía que respiraras un poco.
Ya estamos en una de las zonas más delicadas de la subida, era una de las zonas donde no la puedes ganar pero en cambio si perderla. La zona empezaba en una recta larga con dos codos peligrosos y una serie de curvas y contracurvas con peraltes cambiados y una rotonda Ninco elevada y con una falta de corriente bastante fuerte, vamos otra del Calvo. Si llevabas las trencillas planas el coche perdía mucha corriente allí. Volvías por donde venias y después de aplicarte en las contracurvas otra vez te esperaba la primera y gran dificultad. La recta se cortaba hacia la derecha haciendo un recto en toda la línea como no lo tuvieras claro.
Nuevamente hacia abajo en otras rectas enlazadas y confiado y otra vez otro codo, este puesto con mucha mala intención y hacía las rectas que daban paso a la zona de tu izquierda. Esos dos obstáculos eran muy complejos de tener en cuenta, y en las pasadas se hizo un pacto casi de honor de no chivarlas, lo que creo para los que participamos en esa tanda, nos dio mucha satisfacción, ya que con un simple aviso era evidentemente fácil de superar.
Dos enormes rectas adornadas por una gran cantidad de curvas y contracurvas, que hacía no pudieras relajarte ni exprimir el coche ya que era complicado dosificar sin salirte, un puente donde no se podía saltar porque te comías la curva a izquierdas del final y para la zona de las rectas con curvas en forma de “b”, que en bajada era otro de los peligros y donde también se cobró sus salidas.
Ya en la zona donde la subida ya alcanza su máxima elevación nos encontramos unas paellas enlazadas con pequeñas rectas, zona que a mí me encanta siempre en los diseños, y para arriba, arriba que tenemos la única zona ciega repleta de rectas y curvas pegadas que hacen sea muy difícil exprimir el coche hasta el final donde David nos obsequia con una bajada de voltios para preservar la integridad del coche para los que queríamos apurar la recta del final de la célula.
Más de un minuto al gatillo, tres veces seguidas, ahí es nada.
86 coches hicieron posible esta prueba, una institución, una tienda y muchas ilusiones hacen que cosas como estas nos diviertan cuando no tenemos Copa Catalana o algún a prueba social interesante y seria.
¿Porque no una Copa Catalana de Subidas?